Por Gustavo Requelme

El lunes 11 de febrero por la noche, durante la habitual emisión de unos de los programas partidarios televisivos más emblemáticos, dedicados al acontecer del Deportivo Morón ("La Hora de Morón", conducido por Marcelo Giovannini y Hernán Valdez),

se presentaría como invitado el empresario de la noche e histórico dueño de "Pinar de Rocha", entre muchos otros boliches bailables de la zona, Daniel Bellini, quien a lo largo de '50 minutos de programa, explicaría su relación actual con el Deportivo Morón, dentro del cual posee la concesión de la confitería que se halla debajo de la platea oficial y del restaurante contiguo a la nueva sede social, sobre la Avenida Hipólito Yrigoyen, además de repasar su llegada al club, en tiempos de Diego Spina como presidente y sus intenciones a futuro, tanto desde lo comercial como en materia de la vida institucional y política interna del Gallo.

"El apoyo a Morón se dio a partir de la necesidad económica del club, en la época de Diego Spina", comenzaría reseñando el controvertido empresario, apodado por los medios como el "Rey de la Noche", enmarcando su arribo a la institución, a partir de su relación personal con el ex secretario de gobierno comunal, durante la gestión de "Nuevo Encuentro" y actual concejal por el mismo espacio político, además de un controvertido paso por la anterior intervención en el Hospital Posadas, en el rol de director de relaciones institucionales.

"Todo lo que puse económicamente en el club (se habló de una importante cifra, nunca confirmada oficialmente, por las diferentes comisiones directivas del Gallito, de entre dos y cuatro millones de pesos) está cedido al Deportivo Morón y no hay nada que devolverme".

Respecto de las "Rooster Fest", sendos eventos bailables que Bellini organizara en los playones del Nuevo Francisco Urbano, el 24 y 31 de diciembre del año pasado, "este tipo de eventos se hacían originalmente en los clubes. En el caso de las reuniones bailables de Navidad y Año Nuevo hubo más de dos mil personas y esto le generó al Deportivo Morón un ingreso de 700 mil pesos, que libre de gastos, redundaría en una ganancia de no menos de 600 mil pesos para la tesorería de la institución".

"Esto mismo se pudo haber hecho, hace más de cuatro años (en referencia al proyecto de cerramiento del bajo platea Lorenzo Capelli, que durante la presidencia de Spina se impulsara, aún con la resistencia de sectores internos de la entonces directiva, y que la oposición cerrada de los socios y la movilización de los mismos, frenara las obras en curso y evitara la instalación de una "bailanta"), ganando mil metros cuadrados con un cerramiento para las actividades deportivas y sociales, pero las cuestiones internas del club lo terminaron impidiendo".

"Para mí resultaría el orgullo máximo ser presidente del Deportivo Morón", sentenció Daniel Bellini, respecto de sus intenciones de "jugar" en la política interna de club, "aunque nunca me lo planteé, razón por la cual jamás supe si estaría en condiciones de serlo, desde lo legal" (en este aspecto, el estatuto social de la institución, el mismo de su fundación, en 1947, que fuera modificado y aprobado hace algunos años, aunque jamás puesto en vigencia en su versión más moderna, no se lo impediría, a pesar de tratarse de un convicto con sentencia firme).

"Estaré apoyando a cualquiera que esté ocupando el próximo rol de presidente (allá por abril o mayo de 2020), ya que empecé mi relación con el club, en la gestión de Diego Spina y la continué y profundicé en la actual presidencia de Alberto Meyer".

Daniel Bellini, de 69 años, sorprendería a los socios del Deportivo Morón, haciendo uso de la palabra, el pasado viernes 30 de noviembre de 2018, durante las celebraciones en el club, por el "Día del Hincha del Deportivo Morón": "Mi alocución en el Día del Hincha fue espontánea y por invitación del presidente Alberto Meyer".

"Defenderé mi inocencia hasta la muerte", señaló Bellini, respecto de su condena a 15 años de prisión, acusado y hallado culpable por el asesinato de su ex pareja, la joven Morena Pearson, por entonces de 23 años y madre de su única hija mujer, Priscila, quien resultara ultimada de un balazo en la cabeza, el 21 de marzo de 2008 y pese a alegar que se tratara de un suicidio, fuese confinado tiempo después, con condena en firme el 6 de octubre de 2015), "y lo hago por Priscila, mi hija, para demostrarle al mundo que no fui el autor de la muerte de su mamá. Soy inocente, pese a haber estado detenido diez años y ocho meses".

"Me importa lo que diga la gente. No me resulta grato estar en la lista de femicidas" (con la legislación posterior y vigente, le hubiese correspondido perpetua y no hubiese podido gozar del beneficio de la prisión domiciliaria, otorgada en 2013, por padecer de Parkinson). "Pero seguiré luchando por demostrar mi inocencia, por mi hija de doce años".

"Creo en la justicia y confío en su buena fe, pero se puede equivocar. Se que tuve una condena mediática anticipada, pero también entiendo el manejo de los medios de comunicación, por el trato para la publicidad de mis eventos".

Promediando la entrevista, hubo tiempo para referirse a la última Asamblea Extraordinaria de Socios, registrada el pasado 28 de diciembre de 2018, donde unánimemente los socios le dijeron NO a la intención de la comisión directiva, del estado municipal y de Bautec, la empresa constructora, a cargo de las obras, tanto en el nuevo estadio como en el viejo emplazamiento, en Brown y La Roche (donde hace ya unos años funciona un conocido hipermercado, de origen nacional), respecto de la controversia con la demora en la finalización de las obras en el predio del Nuevo Francisco Urbano (aún se halla en mora la tercera etapa) y la alternativa que la comuna abandone su rol de garante, dentro del fideicomiso que le diera sustento y marco legal al traslado del estadio: "En la última asamblea la falta de Alberto (Meyer), por razones físicas, fue fundamental para poder explicar el proyecto en cuestión. El municipio no es un buen garante, porque no tiene la capacidad de hacer la tercera etapa de obra".

"Si se judicializa, no se termina nunca más, sería el peor escenario, pero en la asamblea no se pudo explicar esto. Si hubiese estado (Alberto) Meyer, se podría haber explicado y el socio hubiese entendido y seguramente apoyado". "La municipalidad es un mal garante, porque no tiene responsabilidades concretas. Prefiero que el garante sea Bautec, que es una empresa seria y tiene que realizar lo que falta de la obra del estadio".

"Voy a insistir para que se realice el cerramiento (en el bajo platea Capelli) para reuniones sociales en el club. Ese cerramiento le generaría un aumento de la masa societaria al Deportivo Morón".

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