Mucho se habló en estos días sobre la estrategia del Intendente Tagliaferro para revertir el resultado negativo que le arrojaron las primarias.

Volcó mucho dinero de los contribuyentes en publicidad electoral, tanto en gigantografías como en afiches y spot publicitarios que muchos de ellos fueron ya cuestionados por este medio por posible publicidad falsa.

Luego continuó con despidos de empleados que no colaboraban con su campaña y aprietes, utilizando empleados del Municipio pagados por los contribuyentes para repartir panfletos, visitar a vecinos y ocupando mesas en distintos puntos del distrito, todo esto para publicitar su reelección.

Si bien estos temas nunca fueron negados por el Ejecutivo, tampoco dejaron de hacer y en estos días surgió la renuncia de la arquitecta Cristina Bande porque, según ella fue obligada a permanecer en una mesa en la plaza San Martín vinculada a la propaganda política de Ramiro Tagliaferro.

Estas cosas ocurren cuando se pone a la gestión en servicio de la política y no en servicio de la sociedad, como venimos dando a conocer.