Como se puede apreciar en el video, la concejala Natalin Faravelli se mostró en todo momento de acuerdo con una sesión presencial tomando todas las medidas de distanciamiento y de controles preventivos

, pero en solo diez días algo la hizo cambiar de parecer hasta el punto de  llegar a hacer una denuncia por discriminación porque por su estado de embarazo se sintió discriminada por ser persona de riesgo y no se la consideró a la hora de organizar la sesión para tratar la rendición de cuentas del período 2019, el último período de Ramiro Tagliaferro.

Desde algunos sectores del Concejo Deliberante se cree que el ex Intendente Tagliaferro aún continúa presionando a sus concejales para que sigan actuando a su voluntad y mandó a Faravelli a utilizar su situación, montando una mediocre y lamentable puesta en escena para desviar la atención de la sesión de rendición de cuentas en la que quedó demostrada una escandalosa malversación del erario municipal, donde se detallaron una cantidad de negocios turbios que hizo Tagliaferro durante su gobierno y desencadenaron en la actual crisis económica que vive el Municipio de Morón con una deuda que supera los 1.200 millones de pesos.

En concreto, ni Faravelli ni el resto de los concejales de Tagliaferro dieron el presente a la sesión, como no creemos que todos estén transitando por un embarazo nos volcamos a pensar que hubo una orden de no concurrir, ¿la pregunta es por qué esa orden? ¿Para no tener que defender algo totalmente indefendible, para cubrir la ausencia del concejal Catena (de vacaciones por EEUU desde el 15 de mayo) o porque en verdad no les interesa el ejercicio democrático?

Muchas preguntas y ninguna respuesta, pero lo cierto es que Tagliaferro y su equipo de funcionarios y concejales en cuatro años de gestión dejó inmerso a Morón en una crítica situación que nunca estuvo.