El día 13 de marzo publicamos un informe titulado “Descubrimos parte de la corrupción que rodea la gestión de Tagliaferro”

en el que ponemos en evidencia el funcionamiento de kioscos en Castelar Sur sin estar habilitados y que venden alcohol hasta altas horas de la madrugada e incluso a menores de edad. Explicamos que estos establecimientos gozan con total libertad ya que están protegidos por la Dirección de Inspección General del Municipio de Morón. Hasta el momento todos los kioscos mencionados continúan abiertos y sin cambios.

Hablamos de una edificación sobre uno de los kioscos, la cual no tiene respaldos legales ya que no cuenta con la firma de un arquitecto como tampoco se encuentra registrada la obra en el Municipio, hasta el momento  se sigue construyendo y no es que no la vieron ya que a una cuadra, el Municipio, detuvo  la construcción de locales por anomalías similares.

También hablamos de los supermercados chinos, la Cámara de supermercados Chinos y la relación de la Concejal Vanesa Sosa en el negocio. Pudimos observar que los supermercados que estaban pendientes de habilitación no han sido puestos en funcionamiento y ya están retirando la mercadería que habían comprado para abrir sus puertas en dos de ellos. Al parecer se les avisó que no serán habilitados a pesar de haber pagado por los servicios. De la Cámara ni se habla, explicamos que carece de respaldo legal para operar y que solo es una cascara recaudadora de dinero manejada por Walter Rodriguez y su socio “Charly” Rebagliati. En cuanto a la Concejal Vanesa Sosa aún continúa en su banca y decimos esto porque todos recordarán a Sebastián Simone, quien se hizo famoso por su representación en las puertas de la UGC 4 (“Prensa Prensa”) ya que por mucho menos se lo hizo renunciar al cargo en la UGC y no se lo dejó asumir como Concejal ya que era suplente en la lista, pero a la Concejal no hay intenciones de investigar su accionar hasta el momento.

El Bloque Unidad Ciudadana-Frente para la Victoria elevó un pedido de informe por los kioscos solicitando copia de los expedientes de habilitación y lo actuado por la Dirección de Inspección General ya que existe un acta de la Dirección a uno de los negocios en cuestión.

Por su parte los Concejales Marcelo Gonzales y Jorge Laviuzza radicaron una denuncia en la Oficina Anticorrupción – Dirección de Transparencia y Control de gestión expresando que entre la administración pública y determinados sujetos del entorno político existe una relación de connivencia donde los primeros no cumplen con sus deberes de funcionarios públicos al no realizar las inspecciones pertinentes en los locales comerciales propiedad de los segundos, particularmente entre la Dirección de Inspección General y el Sr. Walter Rodriguez, conocido como “el Uruguayo”.

Al parecer, según fuentes que pidieron permanecer ocultas, Walter  “El Uruguayo” Rodriguez cuenta con la protección de “Charly” Rebagliati por ser íntimos amigos y socios en emprendimientos acá y en Uruguay y al ser, este último, de gran peso en Morón por ser de la confianza de la Gobernadora María Eugenia Vidal y nadie le puede cuestionar nada, ni el propio Tagliaferro. Es por eso que el problema no se soluciona con caer sobre uno o dos inspectores, acá el problema se encuentra enquistado en las altas esferas del Gobierno Municipal y si avanzamos un poco más podríamos encontrarnos con que también radica en funcionarios importantes de la Provincia de Buenos Aires.

(EN LA FOTO SE LO VE A WALTER RODRIGUEZ Y A "CHARLY" REBAGLIATI JUNTOS)

En cuanto a la Concejal Sosa que se la vincula con las operaciones para habilitar supermercados chinos por fuera de la Dirección de Habilitaciones que utilizando su posición de Presidenta de la Comisión de Obras Públicas fuerza el ingreso de los expedientes de habilitación por la vía de eximición al Concejo Deliberante para su tratamiento y aprobación cuando pedido de Walter Rodriguez se lo solicita y , lógicamente,  con el aval de Rebagliati y la vista gorda de Tagliaferro. Todo un gran negocio que cerraba perfectamente hasta que fue descubierto. Por ahora solo los chinos son los perjudicados que no pueden abrir aun habiendo pagado grandes sumas de dinero en dólares y no pueden salir a decir nada por miedo a represarías. En concreto, son las víctimas los que pagan los platos rotos mientras que los corruptos gozan de inmunidad e impunidad.

Mientras esto pasa, el Intendente Tagliaferro continúa en silencio y sin tomar medidas. Sabe lo que está pasando en su gestión pero lamentablemente permite que continúe, una actitud que lo convierte en cómplice de la corrupción.

La investigación continúa.