Y el país votó, el país se expresó en las urnas mediante el voto y le hizo saber al gobierno que quiere el cambio,

que ya no quiere más políticas de ajustes contra la seguridad económica de los ciudadanos, que ya no quiere seguir tributando con las altas tarifas para que los amigos del poder sean cada vez más ricos, que ya no quiere más no ser escuchado ante los justos pedidos de cordura para gobernar, que ya no quiere más un país sumergido en la pobreza, que ya no quiere más un país endeudado y de rodillas ante un implacable FMI, que ya no quiere más un gobierno que solo mira hacia afuera y no se dedica a solucionar los simples y complicados problemas del su pueblo, que ya no quiere más un gobierno que los castigue y los mande a la cama sin comer el postre por pensar diferente, que ya no quiere más que le mientan sistemáticamente a la hora de tener que dar las explicaciones por no tener las soluciones (que para el segundo semestre todo cambia,  luego que para el próximo año,  después que para el próximo, el próximo y ahora para el próximo mandato), que ya no quiere más un gobierno que siga salando la herida de la división, este país ya la vivió durante muchos años y no condujo a nada bueno, el país hoy votó por el cambio porque ya no quiere que Macri y el mejor equipo de los últimos años siga gobernando la Argentina.

Pasó también en la Provincia de Buenos Aires, con una gobernadora que ya desde sus comienzos no supo entender las verdaderas necesidades de su gente, se instaló en la base de Morón gastando importantes recursos de los bonaerenses tanto en ambientar su casa como en los traslados diarios a La Plata en su helicóptero, se enfrentó con diferentes sectores de la provincia por caprichos e intentó poner a la sociedad en contra de ellos, como por ejemplo los docentes. Las obras importantes no se realizaron y, claro, se dejaron para el segundo mandato como promesa. Y el bonaerense se expresó en las urnas y le dijo “HASTA ACA”.

Lo mismo le ocurrió a Ramiro Tagliaferro en Morón, el moronense le dijo mediante el voto que ya no lo quiere más administrando a su Municipio, que se cansó de la desidia, del ajuste, el apriete, la soberbia, la inoperancia, la corrupción, la malversación de fondos, el mal desempeño de los funcionarios de su gestión, pero por sobre todo esto se cansó de Tagliaferro.

El país votó y votó el cambio, el país se juntó y todos juntos votaron el cambio, esta vez los argentinos fueron juntos por el cambio.